Los Pendones de León son una de las tradiciones más arraigadas de la comunidad de Castilla y León.
Un Pendón es una bandera o estandarte que se utilizaba antiguamente en el terreno militar, como insignia en la milicia o para distinguir regimientos o ejércitos. Con el paso del tiempo, los pendones leoneses dejaron de tener significado militar para pasar a ser un símbolo civil, e, incluso en algunas ocasiones, se les ponía una cruz metálica y se convertían en símbolos religiosos de las procesiones.
Los Pendones de León fuero muy famosos durante la Edad Media debido, especialmente, a su enorme tamaño. Existían varios tipos de pendones: - Pendón Caballeril: que se caracterizaba por ser rectangular y era la insignia de los señores que llevaban entre 10 y 50 caballeros. - Pendón de Castilla, que era la insignia personal del Monarca. - Pendón posadero: que se caracterizaba por estar rematado en punto y era el utilizado por los señores que llevaban entre 50 y 100 caballeros. Antigüamente, todos lo pueblos de la comunidad tenían su propio pendón, generalmente en dos versiones, uno más pequeño y otro de mayor tamaño. Con el paso del tiempo, muchos pendones fueron desapareciendo y, los que iban quedando, se encontraban en un estado deplorable. En la actualidad, estamos asistiendo al resurgir de esta gran tradicción leonesa, símbolo medieval, del grupo humano, del concejo y del sentido de colectividad que ha impregnado estas tierras. En muchos pueblos se vuelven a sacar los pendones en épocas festivas, durante las procesiones y romerías. Otros pueblos estan restaurando las telas de sus antiguos pendones para recuperar esta preciosa tradicción. De hecho, los pendones leoneses son, hoy en día, uno de los principales espectáculos de las fiestas de San Froilán, las fiestas principales de la capital leonesa.